miércoles, 26 de agosto de 2009

Limbo.

Neuro: Bili, todo está sucediendo como predije. Algunos tomaron a Nos por loco, pero ahora tendrán que cerrar la boca.
Bilitis: Yo nunca dude de ti, amor. Tu sabiduría es aún más grande que el volumen de tu cuerpo.
Neuro: Sabía también eres tú, por los años que acumulas a tus espaldas, hija de faraones.
Bilitis: Vieja, sí, pero no gorda, amor. En fin, Nos, pozo en el que me miro cada mañana, ilumina a la Escora, ¿qué debemos hacer?
Neuro: Un engaño, Bili. Jugar a su mismo juego. Recuerda la Isla Tortuga. Recuerda al Gran Cabrón. Nos ya inventó todo aquello.
Bilitis (con gesto de cansancio): Sí, algo de eso ya he oído. Alguna que otra vez.
Neuro: El malvado Gato y su lame culos de la capa, quieren destruirnos. Les estorbamos, les hacemos sombra. Saben que la luz de nuestra libertad les eclipsa, ahoga su represión, sus ataduras. Ellos se han vendido al dinero de los reyes, Nos y vosotros, navegamos por aguas turbulentas, sin pedir perdón, sin patria ni amo. Elle Chiri, el Membri, el Cartero, todos ellos forman parte del mismo plan para desestabilizarnos. Quieren quitarnos de en medio antes de que llegue Septiembre. Temen que les robemos las almas de los auténticos foreros libertarios que vagan errantes por la red.
Bilitis: Suena al pequeño saltamontes, amado mío.
Neuro: Vete a reírte de tu puta madre, saco de huesos rancio. ¿Estás conmigo o estás por tocarme los cojones?
Bilitis: Siempre a la verita tuya, barrilete mío.
Neuro: Fingiremos que la Escora se hunde. Es la solución. Eso les hará confiarse.
Bilitis: ¿Pero cómo, mi gordito relleno?
Neuro: Necesitamos una cabeza de turco, una pobre imbécil que sepa del juego y a la que podamos usar con facilidad.
Bilitis: ¿Te parece bien Lunaris, mi garbanzote gordo?
Neuro: Dije una pobre imbécil. No una víbora con retraso. Nos preferiría dormir rodeado de serpientes de cascabel que acercarme a esa.
Bilitis: Tengo a la persona adecuada. Cuatro ojos.
Neuro: ¿La vieja? Bilitis, esto es muy serio, deja de decir las sandeces a las que Nos tienes acostumbrados.
Bilitis: Mi querido saquito de donuts, no es una tontería, Cuatro es perfecta para esto. Tiene fama de enmierdar todo lo que toca. Todo lo destroza a su paso con sus chismes y sus cuentos. Podemos hacerles creer a todos que yo ya no soporto más sus sandeces y te obligo a decidirte entre ella y yo. Tú no te decides y yo voy subiendo el tono. O se va ella, o me voy yo. Y ante el poco caso que me haces, me pongo lastimera como Karla, como si fuese una perra apaleada a la que tú ridiculizas.
Neuro: Entonces Nos, finjo que te doy la escoooooooooora para ti solita, quitando y poniendo hilos según me vaya saliendo de mi badajo.
Bilitis: Yo lloro cada vez más.
Neuro: Yo cada vez más puteo.
Bilitis: Cuatro apenas dice nada y empieza a aparecer por el Gato.
Neuro: Lame el culo al Gato y ataca al de la capa. Así los desestabilizamos y nadie sospecha, porque nos hemos ido.
Bilitis: El plan es perfecto.
Neuro: Salvo que Cuatro la cague y se le escape algo.
Bilitis: O salvo que Elle Chiri investigue y se de cuenta de todo.
Neuro: No te preocupes por ella. Su ego será su fosa. No obstante, para asegurarnos, lo haremos cuando ella esté de vacaciones.
Bilitis: Te amo, terror de las básculas.
Neuro: Un día, acabaré matándote de verdad, por lo graciosa que eres.

viernes, 21 de agosto de 2009

Una mirada al futuro.

Hospital psiquiátrico. Celda acolchada. Una inmensa mole de carne, cubierta por una camisa de fuerza hecha a medida para poder cubrir toda la masa corporal del sujeto. El hombre, sentado en el centro de la habitación, con la mirada perdida, ausente de inteligencia o vida, expresión bovina entremezclada con la de lechón camino del matadero. Por debajo de la camisa de fuerza, se ve asomar una inconfundible y mugrienta túnica de color fucsia. Hilos de baba le caen de la boca que se entreabre, ligeramente, para emitir un gruñido que pretende ser una melodía infantil.

Un barquiiiitoooo de cascara de nueeeeeez navegando por maaaaaaaaares de papel…

miércoles, 19 de agosto de 2009

Día 12. Confesiones en la madrugada.

01:02 Confesionario.

Azazel: Hola, ¿qué pollas queréis a estas horas?
El: Hola, preciosa. ¿Qué tal estás? Tú siempre tan señorita, tan de tu casa.
Azazel: ¿Quién hostias eres tú? ¿Dónde coño está la Peputa?
El: No te preocupes mucho de quién soy yo. De momento te basta con saber que soy un buen amigo. O que lo puedo ser, si tú quieres.
Azazel: Yo no tengo amigos. Y menos con polla. Ni puta falta. Sólo me follo a las pollas y hago que babeen por mi coño.
El: Ya, dicen que eres muy buena en eso. Me han contado que lo que mejor haces con la boca no es hablar, precisamente.
Azazel: La más puta, cabrón de mierda ¿quieres que te lo demuestre?
El: No hace falta. No vengo buscando eso, no te emociones tanto.
Azazel: Todos buscáis eso. Deja de disimular. Puedo olerte desde aquí.
El: ¿Me vas a dejar hablar o esto es solo una ocasión más para que creas que puedes lucirte como hacías cuando contabas todas tus andanzas y te morías por llamar la atención y ser la estrella del blog de tu querida mente enferma?
Azazel: Sois todos de la misma mierda. Eres realmente original, cariño. Habla de una puta vez. Cuéntame tu vida, cuéntaselo a la niñita mala.
El: Bien, vamos mejorando. Es un comienzo. Dime, cariñín ¿estás a gusto dentro de la casa? ¿Todo bien para la señora?
Azazel: No me quejo. Hay sangre y pollas. Para mí, perfecto.
El: ¿Y qué tal la polla de tu Sena? ¿Me han dicho que ya no se pone dura como antes? ¿Está viejecito el pobre? O a lo mejor es que estás perdiendo facultades ¿no te parece?
Azazel: ¿Qué cojones sabrás tú de eso, pedazo de maricón? ¿Alguna vez antes de hoy se te había empinado a tí? Me da que tú eres más de poner el culo ¿me equivoco?
El: No hablamos de mí. Ni de la mía, hablamos de la suya. Me da que se está cansando de ti. Ya sabes, los hombres siempre se cansan rápido.
Azazel: Aún no he visto ninguna polla que se haya cansado de mi coño.
El: Pues me da que tú intuyes que el viejo está buscando nuevos horizontes. Volar lejos, dejándote unos besitos y una cartita en la almohada.
Azazel: Una puta mierda, mamón.
El: Te dirá que es el estres de todo esto que ha organizado. Que no es por ti, que no te merece. Pero te miente. El siempre miente.
Azazel: Una puta mierda.
El: Eso es lo que siempre has sido para él. Una puta mierda. Ahora que ya te ha utilizado buscará carne fresca. La tuya ya la ha catado y no era para tanto.
Azazel: No tienes ni puta idea. Le tengo comiendo de mi coño. Nadie me deja nunca.
El: ¿Tú crees? ¿Estás segura? ¿Crees que te lo cuenta siempre todo? ¿Te ha hablado de lo de tu madre?
Azazel: ¿De qué cojones hablas? No metas a mi madre en esto, puto engendro.
El: No hablo de tu madre la indigente. Hablo de tu verdadera madre.
Azazel (con cara de extrañeza): ¿De qué hostias me hablas?
El (en tono dulzón y sarcástico): Poooobrecita. No me digas que no te ha contado nada. No sabes nada del gran secreto. Eso es que a lo mejor no confía del todo en ti. O que te utiliza, como en él es costumbre. En eso sí que es un maestro.
Azazel: Yo lo manejo a mi antojo. No me cuentes putas mentiras, hijo de la grandísima puta. No me creo nada de tu puta mierda.
El: A veces me pregunto que sería de ti si no existiese la palabra “puta”. Me da que hablarías por señas. Pero a lo que vamos, de momento, no me hace falta que me creas, tontita. Aunque sé que ahora dudas. Hay cosas que no te cuadran ¿verdad? Te propongo una cosa solamente. Pregúntale a tu salvador, que qué hacía en Agosto del 78 por Barcelona. Observa su reacción. No eres tonta del todo. Después, piensa si te interesa una venganza en condiciones, una masacre de las buenas y no la mariconada que él te ha vendido. Total libertad para hacer, impunidad absoluta y una cantidad en metálico imposible de rastrear. Así ya no te hará falta que te vuelvas a abrir de piernas. Sí no quieres, claro… Espero que ahora te haya quedado claro, que tu amiguito no es el que mueve los hilos para nada. Yo soy el que manda. Piensa, medita y decide. Ahora vuela, pajarillo. Puedes volver con tu polla blanda.
Azazel: Ya haré yo lo que me parezca, siempre hago lo que me sale del coño, mamarracho. Por cierto, ya que tú eres poderoso y omnipotente, oh, gran Dios ¿podrías conseguirme una botellita de Moe & Chandon (modo Amaia) para bebérmela a la salud de mi Vinagre y celebrar la última gran comida del Pescadito? Dicen que en sus últimas voluntades, había pedido que le enterrasen con una foto del Rey. Creo que Destra ya ha ido a llevársela. ¿Se sabe ya de qué ha muerto?
El: Algo le habrá resultado indigesto. Dicen que el médico le tenía prohibido el comer según qué carnes.

lunes, 17 de agosto de 2009

Limpieza técnica.

Hace tres meses. Oficinas de Zeppelin.

Pilar: ¿Estás seguro de hacer esto?
El: Sin duda alguna. Hace tiempo que debía haber tomado alguna decisión parecida.
Pilar: Al final, te quedarás solo.
El: No, Pilar. Sólo voy a limpiar la red. Eliminar a los cabecillas y a algunos de los coñazo, de los molestos. Romper los núcleos de poder y quedarme con todo el pastel. Son una basura que hace mucho que empezó a ser tremendamente molesta.
Pilar: ¿No crees que perderás en publicidad gratuita?
El: Al principio era divertido. De hecho, Escorados nació de una idea mía y en sus inicios, yo estaba en las sombras, manejando al gordo. Pero al final, todo se desmadró. Es muy difícil controlar a un grupo de marujas enloquecidas. Además sólo vamos a limpiar para partir de cero e inyectar sangre fresca y renovada.
Pilar: ¿Y crees que él se lo tragará?
El: Hasta el fondo, con sedal incluido. Su inmenso ego siempre ha sido su perdición. Ya sabes, Pilar, los halagos debilitan. El ha recibido muchos. Ahora mismo es un globo hinchado, una sombra de lo que fue.
Pilar: ¿No se supone que es tu gran amigo?
El: Pilar, guapa, somos profesionales. En Internet no hay amigos. Sólo gente a la que se pueda utilizar y moscas cojoneras. A las moscas cojoneras, lo mejor es rociarlas con matamoscas, antes de que crezcan demasiado.
Pilar: ¿Y el dinero?
El: Esa es la otra ventaja. El lo financiará. Sólo hay que convencerle de que él domina el cotarro. Si está convencido de que es el amo, el gran rey, pagará todo lo que haga falta.
Pilar: ¿Lo retrasmitiremos?
El: No creo que sea conveniente. Siempre he pensado que muchas personas no están preparadas para saber ciertas cosas. Ya sabes. Siempre he pensado que las masas deben estar bien controladas para evitar males mayores o rollos trasnochados y caducos de libertades absurdas.
Pilar: A veces das miedo.
El: Y eso que no me has visto desnudo.
Pilar: Te hablo en serio.
El: Yo también jaja. En serio, no doy miedo, sabes que sin mí y sin Mercedes, hace un par de años que seríais historia. Yo os salvé la pasada edición, manejando a los borregos a mi antojo. Yo inventé a Iván Madrazo.
Pilar: ¿No fue el de la capa?
El: Jaja ¿estás segura de que no fue convenientemente inducido?
Pilar: Eres un pedazo de cabrón.
El: Por eso te gusto. Por eso me habéis metido en nómina desde hace años.
Pilar: Espero que por nuestro bien, nadie nos descubra.
El: Nadie lo hará, Pilar. Será todo tan limpio como tirar de la cadena.
Pilar: ¿Y si él sospecha?
El: Lo mantendré entretenido dentro de la casa. El tipo suele pensar más con la polla que con el cerebro. Yo le meteré "alimento" para que no se acuerde mucho de pensar. Tengo a la persona adecuada. Una auténtica profesional en lo suyo.
Pilar: ¿Vas a meterla a ella? ¿Tienes idea de la que puede liar?
El: Por mí, como si le prende fuego a la casa con todos ellos dentro.

Día 10. Ay mi pescadito, deja de llorar.

14:03

Piscis: Amiga, qué bueno que estés mejor saludablemente.
Karla: Amigo, supongo que cumplir este sueño, tu compañía y la de otros, me ha hecho dar un último impulso para seguir adelante.
Piscis: Somos piratas de pro, siempre luchando con nuestra capitana.
Karla: Espero que te guste la comida que he preparado. Disfrútala bien a gusto.
Piscis: Es delicia. Te digo que nunca he probado un estofado tan bueno. A Iván le volvería mal.
Karla: El secreto está en el cariño jiji. Bueno y en la carne, para que negártelo. Algo habrá que hacer para animarse. Una buena comida, despierta el espíritu de la tripulación. Sobre todo después de lo del otro día, de la triste muerte de mi amiga.
Piscis: La verdad es que fue francamente doloroso. Una perdida (sin acento). Por no hablar de las pesadillas que tiene el obseso cada noche.
Karla: ¿Qué obseso?
Piscis: El de la túnica, el gordo.
Karla: Ah, el obeso.
Piscis: Eso he dicho, amiga. Obseso.
Karla (con mirada de resignación): Claro, amigo. Lo que tú has dicho. ¿Otro platito de estofado?
Piscis: No diré que no, es verdad. Luego le guardaré los huesos para Rufus. Se va a poner ciego.
Karla: ¿Y que tal esta última temporada por nuestra casa?
Piscis: Todo un poco muerto sin ti, capitana. La verdad es que las personas humanas te echan mucho de falta.
Karla: Bueno, amigo. Me echarán mucho en falta, pero nadie ha movido un dedo para que me devuelvan el blog.
Piscis: Bueno, sí, hemos protestado.
Karla: Sí, protestas muy firmes, vamos, pura violencia brutal. Si yo hubiese hecho lo mismo, el capitán pirata no hubiese durado ni cinco minutos en la casa.
Piscis: Bueno, capitana, amiga, mujer, yo he batallado lo suyo.
Karla: ¿Ah, sí? No sé, casi te veía yo más interesado en hacer quedadas.
Piscis: Bueno, amiga, por hunir a la tropa (la h también es Pisciniano).
Karla: A mí me parecía que era por hacer amiguitas, me daba esa intuición.
Piscis: Yo, amiga ¿por qué lo dices? Qué bueno está este guiso, amiga. En vida he probado uno mejor.
Karla: Ya, ya. Es por la carne, amigo. ¿Qué tal con Destra? ¿Qué pasó en realidad?
Piscis: E..bueno, buena carne. Esto…Destra, bien. Buena mujer. Una tarde buena.
Karla: Casi desaparece del mapa, como Ginko.
Piscis:Ya sí, llegan se van. Buenas personas.
Karla: Sí y tú no tienes nada que ver ¿verdad, amigo? Tú eres bueno con ellas.
Piscis: Yo síami…amiga, yo bien con ellas. Qué bueno el estofado. Te sienta bien ese vestido.
Karla: ¿Este Malva y Rosa?
Piscis: Sí,esto hace calor.
Karla: Será el estofado, llevaba bastantes especias.
Piscis: Bueno, bueno de verdad. Con fundamento. Los huesos para Rufus. ¿Dónde andará metido?
Karla: Estará jugando o querrá darte una sorpresa.
Piscis: ¿Cuando arreglarán las cámaras? ¿Lo sabes?
Karla: No tengo idea. No las echo en falta. Supongo que mañana, han dicho. Mientras tanto tendremos un poco de intimidad. ¿No te gusta?
Piscis: Sí, sí, no digo nada. Es bueno.
Karla: Y ahora vas a probar mi delicioso postre. Un pequeño pastelito sorpresa. ¿Te gustan las sorpresas, amigo?
Piscis: Sí, bueno. Sí, depende. Bueno ¿qué es de sorpresa?
Karla: Es un pastelito de hojaldre con relleno especial. Te encantará. Te hará llegar hasta el séptimo cielo. ¿Te has tomado tus medicinas hoy?
Piscis: No, ayer y hoy no he tomado. No las encuentro. El médico me dijo que no me preocupase. Que tranquilo y sin sobresaltos.
Karla: Ya, no es bueno sobresaltarse con tu dolencia.
Piscis: Sí, vida sana, capitana. Mira, he hecho un verso.
Karla: Maravilloooooso, amigo. Eres todo ingenio. Prueba el pastel. Dime si te gusta.
Piscis (muerde el pastel, con una cierta cara de preocupación, mal disimulada): Eh… el reyeno (también Pisciniano), es raro. ¿Quees?
Karla: Míralo tú mismo. Sorpresa.
Piscis (mira el relleno y reconoce un globo ocular que le es familiar. Una mueca de horror en su cara. Mira con pánico hacia Karla): Que que que es? esto… que es?
Karla (con una sonrisa enooooorme en los labios y arrastrando las palabras): Guaaaaaaau, guaaaaaaau, guaaaaaaaauuuu.
Piscis (llevándose la mano al pecho, sin entender nada): Mi corazón, pero por qué? ¿Qué pasa?
Karla: No pasa nada, amigo. Nada de nada. Sólo es el ojito de tu Rufus. Demuéstrame lo mucho que lo quieres y comételo todo.
Piscis (tratando de levantarse, no puede y cae al suelo sin dejar de apretarse el pecho con fuerza): Capitana, ¿por qué? Llama al médico, maldita puta, un médico, un médico!!!!!!!!!!!!!!!!!
Karla: No te oye nadie, viejo verde sucio y asqueroso. Nadie te escuchará, no hay cámaras y los demás están en el jacuzzi. Estamos solos, basura. ¿Creíste que podrías hacerle daño a mi niñita y que quedarías impune? Nadie se mete con mi niña y se va sin más. Todos lo acaban pagando. Para eso está su mami que se encarga siempre de sacar la basura.
Piscis (retorciéndose de dolor en el suelo): Ayuda… po…fav…
Karla: No hay piedad para ti, pescadito. No pidas lo que nunca has dado. Dale recuerdos a Rufus cuando llegues a casa. Pregúntale si le gustó la mermelada con ese toque taaaaan especial. Mmmm se relamía igual que tú mientras se lo comía todo. Adios, pescadito, recuerdos también a Bili de mi parte.

domingo, 16 de agosto de 2009

Día 6. Pesadilla en herme Street.

Gatos de ojos brillantes. Gatos calvos en la habitación a oscuras. Maullando todos repiten mi nombre. Vienen a por mí. Queremos arrancarte el corazón. Queremos tu barco. La escoraaaaa. Mariposas, cuervos, la cabra amamanta a los gatos sin pelo de ojos muertos. Están a las puertas ya. ¡Os lo dije!. Bilitis manten el puente. Ya llegan. Quieren mi tesoro, buscan mi carne. Olor a sebo quemado. Grasa supurando por las pústulas de mi pecho. Bilitis, aguanta. Ya llego. Ahí estás. ¿Por qué no me hablas? ¿Y esa túnica negra que te cubre? Date la vuelta. Enseñame tu rostro. Tú no eres ella. Eres Karla. Sí, Nos, Bilitis está muerta. Tú la mataste. ¿Recuerdas las mariposas? Mira tus heridas. Son mariposas muertas cubiertas de grasa y sangre. Mira el cadaver de tu amada. Los cuervos la están devorando y los gatos roen sus entrañas. Las viejas bailan frente a la telvisión. Manda un sms, SALVAR ESCORA al 666. Dentro de nada cerramos los teléfonos. Las viejas bailan. Ríen sin dientes. El gordo cabrón no puede levantarse. Gatos gordos le muerden los pies. Ya llegan. Están dentro. Las ratas. Han matado a todas las ratas. Soy el juglar que canta tu pesadilla. Mira mi muñón. Costa da morte. Ahora ya no está porque mami lo ha matado. Cierra las puertas Bili. No fuí yo. Fueron el gato y el de la capa. Las runas. El hyperjuego, recuerda el bucle. Sólo un sueño. Tengo que despertar. El sueño es tu vida. Tu cárcel. No saldrás. Cierra las puertas, Bili. No dejes que pasen. La escora no puede morir. Ultimos minutos para los mensajes. Gana un blog si participas. Yo le enseñé todo lo que sabe. No puedo desparecer. Soy su vida. Ellas morirán devoradas por los gatos. Aguanta el timón, Bilitis. No se hunde. No, hasta el infierno. Hay una carta para tí. Abre el sobre. Una mariposa muerta, vuelve a tu vida. ¿Has visto a un gato follar con una de dos alas? La novia quiere tu cabeza. Dame tu grasa y me haré un guiso con los huesos de tu amada. No pasarán, ya estaban dentro, hace mucho que llegaron. Despierta o muere. Vive en mis sueños.

viernes, 14 de agosto de 2009

Día 4. Toda una Señora.

Por fin voy a conocerla, pensó. A ella, a la más grande. La Faraona de los Foros, la que dejó escrita su historia en letras de oro por allí donde pasó (además de una abundante capa de mierda también). La incombustible, la escoba mágica (por lo bruja, claro). La que enamoró a Iván y consiguió un blog en Telecinco (y escribió cosas tan bonitas como lo del dedo mágico). Entraré y la seduciré con mi simpatía y mis paréntesis. Jugaré con ella (como he jugado siempre con todas las otras), la engañaré (eso se me da de maravilla), le sacaré todos sus secretos (luego los contaré en el almacén) y luego la pondré verde por todas las esquinas (mientras yo me hago la víctima).

Siempre sin perder la sonrisa (que para eso soy una Señora casada y decente y no una mala puta como otras). Porque la mala puta es la otra, esa perra que se fingió mi amiga durante tanto tiempo (además tiene rabo). Esa pagará todo lo que ha hecho y no pararé hasta destruirla y verla suplicando a mis pies (para eso me he hecho la manicura francesa, para que den bien en cámara). Pero ya será tarde. Las señoras perdonan pero no olvidan a las traidoras.

Metida en sus pensamientos, recordando el largo camino, de forera a moderadora, de ahí a la casa y después ¿quién lo sabe?, el coche se detuvo y vio un pequeño grupo de personas que la estaban vitoreando. Se bajó despacio para disfrutar del momento. Eran ellas, las suyas, sus Camayotas. Sus Tess, Xis, Tomata… sus niñas. Habían venido a darle el homenaje que ella se merecía.

- ¡¡¡Blanqui, Blanqui, guapa!!!! ¡¡¡¡Señora!!!!! ¡¡¡¡Campeona!!!! ¡¡¡Que se mueran las feas!!!!!– gritaban entre risas y miradas felices y cómplices.

Mis niñas, mis tesoros, mis amigas. Ni siquiera habían olvidado traer las camisetas con la foto de la futura presidiaria (qué fea y vieja es la condenada), con aquella frase impresa que era una promesa esperanzadora: Reforma de la ley del Menor ¡¡¡YA!!!

¡Qué hermoso es el mundo cuando una es guapa, tiene dinero, está bien casada y tiene un corazón de oro!

jueves, 13 de agosto de 2009

Día 4. Almendrita y su platanito caliente.

Necesito que tú seas mis ojos y mis oídos en todos los rincones del universo, le dijo él. Ella, que siempre había tenido vocación de Modesty Blaise, se quedo encantada con la propuesta. El de la capa, nunca le había dado excesivo asco e incluso en momentos puntuales había llegado a encontrarle moderadamente divertido. Así que espiaría para él, pero a pecho descubierto y sin disfraces, porque esa era la mejor manera de pasar inadvertida y de que nadie reparase mucho en su presencia.

Sin embargo, la Almendrita (como su Karen la llamaba en la intimidad, en una tierna y pícara broma privada, motivada por el tamaño enorme de su clítoris), D_Lee para los extraños (para los de siempre), tenía sus propios planes. Los engañaría a todos, provocaría el caos con informaciones y contrainformaciones sesgadas e interesadas y al final, lograría destruirlos y quedarse con todo el pastel. Entonces, se lo ofrecería como regalo, en prueba de amor, a su Karen, a su platanito juguetón, a la mujer/hombre que la hacía estremecerse de placer y de inmenso amor cada vez que rozaba su piel. El día que la Almendrita descubrió el secreto de la niuyorker, sucumbió definitivamente a sus pies. No sólo la amaba más de lo que había amado a nadie, si no que además, sexualmente, el tamaño de su miembro era perfecto para su diminuto agujerito trasero (ella siempre había sido muy “puerta de atrás”). Con lo cual, la pequeña D_Lee, sintió que había llegado por fin al paraíso.

Ahora todo sería por su amor, por su diosa mitad hombre, mitad hembra. Pondría el mundo a sus pies y después, nunca más volvería a sentirse sola.

Altiva y satisfecha de sus planes, avanzaba con paso firme hacia la puerta de la casa. No había público esta vez. Era una entrada improvisada y no planeada a mitad de la semana. Pero eso no le preocupaba. Enfundada en unos vaqueros ajustados y con una camiseta ceñidísima, estaba cruzando la puerta que le conduciría a su sueño. Se vió entonces reflejada en un cristal de la entrada y al leer lo que llevaba impreso en la camiseta sonrió.

Descongélate.

Supongo que hasta el imbécil de Fransin pillaría la "directa".

Día 4. Un pequeño contratiempo.

13:10 (confesionario).

Pepa: Sena, tenemos un pequeño problema.
Senador: Ya tardabais en cagarla. ¿De qué se trata?
Pepa: Es Rakela.
Senador: ¿Qué le pasa a la puta mongólica? ¿Se ha cogido un empacho de tanto comerse la mierda que caga?
Pepa: No podrá entrar. La han incapacitado.
Senador: ¿Quiénes?
Pepa: Su familia.
Senador: ¿Motivos?
Pepa: Les sobraban los motivos.
Senador: Es lo primero inteligente e ingenioso que te escucho desde que te conozco.
Pepa: Yo también te quiero.
Senador: No hay problema. Que llamen a la Drusa y la traigan en vez de a la otra.
Pepa: ¿A la drusa?
Senador: Sí, a la Drusa ¿aparte de cortita eres sorda?
Pepa: ¿Hablas de Blanca? ¿Querrás decir rusa, no drusa?
Senador: Sí, hablo de Blanca y si hubiese querido decir rusa, hubiese dicho rusa.
Pepa: Pero si es de Rusia, será rusa, no drusa.
Senador: No es de de Rusia, gilipollas. Es de Madrid. Drusa es de Drusila, su segundo nombre. El día menos pensado me calientas los huevos excesivamente y acabas en la puta calle.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Día 3. Una baja inesperada.

2:05 (dormitorio).

Las luces están ya apagadas. Todos duermen en apariencia. De pronto suena una sirena estridente por megafonía, marcando el inicio de la prueba nocturna y todas las luces se encienden. Se oye entonces un fuerte golpe, seguido de un chillido aterrador.

Nos, al sobresaltarse con el ruido de la sirena, ha hecho un movimiento brusco en la cama y ésta ha cedido, hundiéndose debido al gran tonelaje del sabio. Bajo el armazón destrozado, asoma ahora un pie descalzo y una mano pequeña y huesuda.

Karen: Hostia, hay alguien debajo de la cama. ¿Quién es? ¿Falta alguien?
Nos: Joder, hostia puta. ¡Que alguien me ayude a levantarme me cago en todos los putos bucles del puto averno!
Amaia: Venga, chicos. Unos cuantos hombretones, a mi señal, tiremos para arriba.
Chiri: Vasca, organiza tu puta casa, mongólica de mierda.
Karla: ¿Quién es? ¿Quién está debajo de la cama?
Txumai: Ayvadios, es la de León.
Fransin (cogiéndo la mano inerte): Fgíaaa… no mueve… abeeeelaaaa…
Azazel: No jodas, está muerta. Quita puto inútil. (Se acerca y le toma el pulso). Hostias, está fiambre.

(El de la capa sale corriendo de la habitación).

Karla (tratando de parecer muy afectada pero sin perder el tono dulzón de su voz): Por el amor de Dios, que alguien levante al obeso. Ayudadle. ¡Por dios (dirigiendo la mirada hacia el techo), llamad a una ambulancia!
Nos: ¡Levantadme de una puta vez, eunucos!. ¡Sacadme de aquí!.
Txumai (que lleva un rato tratando de levantar a Nos, con la ayuda de Piscis, Caicos, Fransin y Karen): Esto no lo levanta ni Perurena. Deberías ponerte un poco a dieta, amigo.
Nos: A ti sí que debería ponerte un puto negro mirando a Cuenca, subnormal. Joder, ¿dónde está el de la capa? ¿Dónde coño está el puto Palpatine de los cojones?
Karen: Coño, ha salido hace un rato, corriendo.
Nos: Hijo de la grandísima puta. ¡¡¡¡¡¡¡Una cámara, dios, que me enfoque una puta cámara, hijos de puta, una cámara que tengo que hablar me cago en todo!!!!!!

2:15 (confesionario).

(El de la capa, se ha quitado la capucha, dejando al descubierto su cabeza. Una mano en los ojos, tapándole casi por completo el rostro. Voz serena, casi empalagosa, emocionada).

Senador: No sé ni siquiera lo que ha pasado. No me lo explico. Es todo tan absurdo, tan cruel e irónico. Me parece un mal sueño del que en breve, todos despertaremos. Y sin embargo, allí yace su cadáver, dulce guerrera. La gran Bilitis, la Gran Pirata. Siempre irreductible, siempre libre como el viento, sin doblegarse a ninguna ley. Sin patria, ni bandera, sólo con la calavera luciendo en el mástil de su bajel, cual única insignia. Mujer dura de una tierra árida, amamantada en las ubres de la mina, dinamitera, anarquista de alma y corazón ardiente. ¿Por qué te has ido, preciosa? ¿Por qué el cruel destino ha tenido que arrancarte de mi vera? Siempre navegando en mares de oleaje turbulento, enfrentando tormentas que no estaban escritas en ningún mapa. Siempre fiel a los tuyos, siempre honesta. Nuestros fugaces desencuentros ¡cuán ridículos resultan ahora! ¡Cuánto tiempo perdido en absurdas distancias! Me siento tan tan culpable de no haberme acercado a tí antes en vez de acumular tanto tiempo perdido.

2:17 (dormitorio).

Nos (sin poder moverse ni cambiar de postura): ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Una puta cámara, quiero una puta cámara!!!!!!!!!!!!!! ¡¡¡¡¡Quiero honrar a la Escora!!!!!!!!!! ¡¡¡¡La Escora, Bilitis!!!!!!! ¡¡¡¡Enfocadme hijos de puta, grabadme!!!!!!! ¡¡¡¡¡Yo soy la Escora!!!!!!!! ¡¡¡¡El dios de los mares!!!!!!!!! ¡¡¡¡Hijo de mala puta Palpatine!!!!!! ¡¡¡¡¡Ella es mía, maricón de mierda!!!!!!!! ¡¡¡¡Mío es el epitafio, soberano cabrón de los cojones!!!!!! ¡¡¡¡¡No vas a ganar méritos a su costa!!!!! ¡¡¡¡Los méritos son míos por haber aguantado a esta guarra de los cojones durante años!!!!!! ¡¡¡¡Ahora no te vas a llevar tú la emoción de los mongólicos!!!!!!! ¡¡¡¡¡Una cámara, me cago en dios bendito!!!!! ¡¡¡¡Una puta cámara!!!!!!!! ¡¡¡¡¡Os lo ordeno!!!!!! ¡¡¡Yo soy la Escora, la Escora!!!!!!!!

2:16 (confesionario):

Senador: Ahora te vas al olimpo de los dioses, dulce niña. A ocupar tu lugar entre las estrellas. Esas que palidecieron siempre al contemplar tu brillo, porque siempre supieron que tú, eras mucho más bella.

2: 18 (dormitorio):

Karla (en voz alta, para que todos la puedan oír): Amiga, amiga, ¿por qué te has ido, mi amiga, mi comandanta, mi niña, mi hermana? (Pensando ahora, manteniendo el rostro con una expresión desgarradora) Maldita zorra. Y ahora ¿quién supera esto? ¿Qué me tengo que morir para volver a ser la estrella? Bruja envidiosa, siempre quisiste brillar más que yo, siempre llena de envidia. Ahora la Milá te nombrará y llorará y te dedicaran galas especiales. Siempre será el Gran Hermano de Bilitis y no el mío. ¿Qué puedo hacer ahora?
Nos: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡La Escora…. Dadme una cámara para mí!!!!!!!!!!! ¡¡¡¡¡Que me enfoquen todas las cámaras!!!!!!!!!!¡¡¡¡Su memoria es mía, ella pertenece a la Escora!!!!!!!!!

2:20 (confesionario):

Senador (descubre su rostro y tras un largo silencio, con los ojos llenos de lágrimas): Pero ahora sólo queda seguir recorriendo el camino, sin descanso, sin miedo al mañana que no existe. Ella así lo querría. Es el mejor homenaje que podemos darle para honrar su memoria. Seguir navegando, surcando los mares en su bajel pirata, rumbo a lo desconocido, con la libertad y su nombre como únicas banderas. Descansa en paz, dulce niña.
Pepa: Lo tenemos Sena, ha quedado perfecto. Joder, me has puesto la piel de gallina, he llegado a creerme que estabas roto de verdad.
Senador (pensando y sin emitir palabra alguna): Ese es el secreto. Si tú te lo crees, todos esos imbéciles que siguen este programa de mierda, todas esas sectas de descerebrados que pueblan internet, todas esas putas marujas menopausicas de coños hambrientos, se derretirán en lágrimas. Pobres y patéticos imbéciles. ¡Qué fácil es manejar a la plebe! Cuanta razón tenía Nerón de que la muchedumbre debería tener un único cuello para poder cortarlo de un solo tajo. Payasos, muñecos, títeres. Yo os daré vuestro puto alimento de plegarias y azúcar. Lamedme bien el culo que es para lo único que habéis venido a este mundo.

Senador (a Pepa, ahora en voz alta): Dí a los de mantenimiento que entren ya y saquen esa puta basura de debajo de la cama, antes de que empiece a oler. Y que entren ya d_lee y la mongólica.

martes, 11 de agosto de 2009

Día 2.

12:05

Karla: No llores, Bili. No pasa nada. Todo es pasado, no cuenta. Me queda poco tiempo para vivir de malos recuerdos.
Bilitis: Pero K, ellos me envenenaron. Me hicieron creer que todo era mentira y te negue. Ahora me siento muy miserable.
Karla: Pero mi corazón es grande, amiga. Y aunque hayas sido una hija de puta conmigo durante años, yo te perdono, porque en mí, no puede habitar el rencor.
Bilitis: Mujer, hija de puta no he sido. Sólo he dicho cosas inapropiadas.
Karla: Sí, muy inapropiadas y muy crueles. Has sido muy miserable conmigo.
Bilitis: Bueno, yo no diría tanto.
Karla: Si, Bili, te has reído de mi enfermedad, pero yo perdono, amiga. Y no guardo rencor porque en mí, no hay asomo de maldad alguna.
Bilitis: Vale, sí, lo que tú digas.


13:35

Azazel: Pensar que hay que seguir con el circo de que esta puta está enferma, me pone el coño de mala hostia.
Senador: Contrólate un poco, que hay cámaras. Tienen órdenes de no enfocarme ni grabarme, salvo en momentos en los que de el pego, pero si te callas la boquita, nos lo pondrás más fácil a todos.
Azazel: Siempre digo lo que me sale del coño.
Senador: Pues vete a hacerte un dedo al baño o fóllate a alguno de estos memos, a ver si te relajas un poco.
Azazel: ¿Hace una mamada?
Senador: Ahora no, tengo que hacer muchas cosas.
Azazel: Estás viejo y ya no se te empina.
Senador: Será que tú ya no me la pones dura.

13:50

Chiri: Así que tú eres el puto tarado del Neuro. Coño, te imaginaba así de gordo, pero no pensé que te movieses como un elefante drogado.
Nos: Déjame en paz hijo de puta o te ganas dos hostias.
Chiri: ¿Me las vas a dar con la mano o con las lorzas, gilipollas?
Nos: La Escora acabará contigo. No eres nadie. Sólo un bucle creado por el eco de la runa.
Chiri: Joder, eres completo, tarado. ¿Realmente te crees tus propias gilipolleces?.
Nos: Puto terrorista.
Chiri: ¿Es cierto que tus artículos los escribe tu madre mientras caga?
Txumai: Oyes aivalahostia, vamos a llevarnos bien, que esta tiene que ser la edición del buen rollo.
Nos: Cierra el puto pico, subnormal.
Chiri: Vete a lamerle el culo al de la capa, mongo de mierda.
Piscis (a Nos): Perdona, amigo. ¿Tienes haspirina o algo para el dolor de cabeza?
Nos: ¿Pero quién te crees que soy yo, engendro? Nos somos la Escora, no tu puto camello.
Piscis: Oyes, sin faltar a mi respeto. Un poco de cultura no te vendría mejor (no hay erratas, el pececillo siempre habla de un modo confuso).
Nos: ¿Qué pasa? ¿Tampoco sabes ni hablar?
Piscis: ¿Qieres dos ostias?
Chiri: No está bien pegar a los viejos ni a los enfermos.
Nos: ¿Y a tu putísima madre no está mal petarle el culo?
Chiri: Pierdes mucho cuando te sales del guión y de la pedantería.
Txumai: ¿Os apetece una chistorrita para relajar los ánimos?
Caicos:
Chiri: Al Neuro le gusta siempre una buena chistorra, nunca le hace ascos.
Neuro (intentando sin éxito levantarse del sofá para agredir al Chiri): Eso lo dirás por tu puta madre.
Azazel: ¿Alguien ha dicho “puta”?
Senador: Alguna vez no lo dicen por ti, cariño.
Karen (pensando): Para Chistorra la mía. Esa sí que le gusta a mi Herme.
Amaia: Chicos, lo bonito es opinar de forma diferente pero respetando al otro.
Todos a una voz: Cállate memazorragilipollascretinaputa_____perrademierda (cada uno aplica su insulto predilecto, de ahí que la trascripción de la frase pueda resultar confusa. El espacio en blanco, corresponde al insulto de Caicos).
Fransin: Abela…me cajaoooooo…

jueves, 6 de agosto de 2009

Empieza el juego.

- El de la Capa: Coño, Habba el Hutt.
- El Chiri: Hostia puta, Divine.
- Fransin: Avuuuu-ela…

El de la capa se quedó de piedra al ver la imponente masa corporal del Gran H entrando en el salón de la casa. El Chiri, tampoco pudo evitar la imagen que asaltó su mente, Pink Flamingos. Nos, ataviado con una larga túnica color fucsia, con una H bordada en dorado cubriendo su inmensa panza, fingió no haber escuchado los comentarios y observó la escena que se desarrollaba en la estancia. Aún no sabía quienes eran la mayoría de aquellos desconocidos, pero todo resultaba un tanto esperpéntico para él.

El juego, por fin, había comenzado.

martes, 4 de agosto de 2009

Dos Piratas en el Bar Caribe.

La Escora, la escora, la escora… grabada a fuego la leyenda en su prodigiosa cabeza, el Ser Superior (SS), balanceaba su pesado y adiposo porte en el asiento trasero del coche. Decenas de kilos de grasa parecían a punto de expandirse sin control en cada curva de la sinuosa carretera.

Henos aquí, pensaba. Nos, que nunca nos hemos rebajado a pisar el suelo. Nos, nacidos para metas más elevadas, cuasi divinas. Nos, el Alfa y el Omega, sin par Maestro de Foreros, luz eterna que iluminará a los siglos venideros. Realmente, ni Dios nos entiende a Nos, pero cuanto más largo sea nuestro discurso y más vacío de contenido, menos osará ni dios a decir que el Emperador está en pelotas.

Nunca pensamos que Nos llegaríamos a esto, a este paseo por el mundo de los simples mortales, tan alejado de ese fascinante mundo de las ideas con el que los privilegiados ocupan sus horas. Pero el vil metal, ese astuto y malvado mal necesario en tiempos de penuria, nos ha traído aquí. No sin antes regodearnos en la satisfacción de ver como la mema de la Milá, nos reclamaba a Nos, casi hasta nos suplicaba sin rastro de orgullo alguno, regalándonos el oído mientras relataba todas nuestras bondades y magnificencias. Sin ti, no hay nada Hermeneútico, te necesitamos. Y Nos, complacido de la humillación de la repelente chillona, esperamos un poco más, tensando la cuerda y pensando en esa maldita operación pendiente, que nos llevo a aceptar, a Nos, en un alarde de generosidad, la patética, aunque cuantiosísima oferta.

Ahora, Nos arribamos a esa casa cochambrosa, llena de mugrosos organismos unineuronales, incapaces de entender aquello tan bonito y tan de Nos de los bucles y los rudimentos, alentados por una audiencia de borregos de vidas vacías y de viejas lisiadas de vidas solitarias.

Qué bajo hemos ido a caerNos, para huir de las redes de la temida Seguridad Social y sus tétricos quirófanos. Y ahora el único temor, es sentir el desprecio y las risas de esos colegas de profesión que siempre tanto nos han envidiado, a Nos, celosos de no poder escalar jamás hasta las más altas cumbres de la sabiduría.

Que se jodan, piensa Nos. Que les follen por el ojete bien follados, pandilla de maricones. Y es que Nos, aparte de mal hablado, siempre tenido otra H secreta dentro, aparte de la que encabeza su inmortal nick.

El coche se detiene y la inmensa mole, ayudada por dos operarios, sale a duras penas del vehículo, con túnica a lo Demis Roussos (nada que ver con la cabra), sandalias de peregrino y papada doble adornando su redondeado y grasiento rostro. La multitud estalla en vítores de admiración. Algunas mujeres lloran, otras se arrodillan ante la llegada del elegido. Portan niños en los brazos para que Nos les toque y les bendiga con su divina gracia y su infinita sabiduría. Pero Nos, no se acerca, no se mezcla. Rechaza a esa masa con olor a sobaquillo y a embutido rancio, que para olores corporales, Nos ya va feliz y repleto con los suyos. Con paso lento y trote paquidérmico, Nos avanza hacia la entrada de la casa, advirtiendo en el camino, la presencia de un pobre hombre, con chaqueta de pana y coderas, peinado Anasagasti y una fuerte halitosis capaz de ser percibida a unos cuantos metros de distancia.

- Soy Piscis, Pirata de pro y conocido de Iván . ¿Quién eres, Amigo?

Y Nos, mirándole con Franco desprecio, sin poder reprimir una mueca de asco, contestó con su voz aflautada: “Salud. Soy Hermenútico, sabio reclamado por la Milá para Gran Hermano”.

Perfecto, pensó el otro. Han pensado en el tema de los medicamentos y el botiquín estará bien surtido. Espero que este gordo haya traído muchos lasantes de su farmacia.