Hace tres meses. Oficinas de Zeppelin.
Pilar: ¿Estás seguro de hacer esto?
El: Sin duda alguna. Hace tiempo que debía haber tomado alguna decisión parecida.
Pilar: Al final, te quedarás solo.
El: No, Pilar. Sólo voy a limpiar la red. Eliminar a los cabecillas y a algunos de los coñazo, de los molestos. Romper los núcleos de poder y quedarme con todo el pastel. Son una basura que hace mucho que empezó a ser tremendamente molesta.
Pilar: ¿No crees que perderás en publicidad gratuita?
El: Al principio era divertido. De hecho, Escorados nació de una idea mía y en sus inicios, yo estaba en las sombras, manejando al gordo. Pero al final, todo se desmadró. Es muy difícil controlar a un grupo de marujas enloquecidas. Además sólo vamos a limpiar para partir de cero e inyectar sangre fresca y renovada.
Pilar: ¿Y crees que él se lo tragará?
El: Hasta el fondo, con sedal incluido. Su inmenso ego siempre ha sido su perdición. Ya sabes, Pilar, los halagos debilitan. El ha recibido muchos. Ahora mismo es un globo hinchado, una sombra de lo que fue.
Pilar: ¿No se supone que es tu gran amigo?
El: Pilar, guapa, somos profesionales. En Internet no hay amigos. Sólo gente a la que se pueda utilizar y moscas cojoneras. A las moscas cojoneras, lo mejor es rociarlas con matamoscas, antes de que crezcan demasiado.
Pilar: ¿Y el dinero?
El: Esa es la otra ventaja. El lo financiará. Sólo hay que convencerle de que él domina el cotarro. Si está convencido de que es el amo, el gran rey, pagará todo lo que haga falta.
Pilar: ¿Lo retrasmitiremos?
El: No creo que sea conveniente. Siempre he pensado que muchas personas no están preparadas para saber ciertas cosas. Ya sabes. Siempre he pensado que las masas deben estar bien controladas para evitar males mayores o rollos trasnochados y caducos de libertades absurdas.
Pilar: A veces das miedo.
El: Y eso que no me has visto desnudo.
Pilar: Te hablo en serio.
El: Yo también jaja. En serio, no doy miedo, sabes que sin mí y sin Mercedes, hace un par de años que seríais historia. Yo os salvé la pasada edición, manejando a los borregos a mi antojo. Yo inventé a Iván Madrazo.
Pilar: ¿No fue el de la capa?
El: Jaja ¿estás segura de que no fue convenientemente inducido?
Pilar: Eres un pedazo de cabrón.
El: Por eso te gusto. Por eso me habéis metido en nómina desde hace años.
Pilar: Espero que por nuestro bien, nadie nos descubra.
El: Nadie lo hará, Pilar. Será todo tan limpio como tirar de la cadena.
Pilar: ¿Y si él sospecha?
El: Lo mantendré entretenido dentro de la casa. El tipo suele pensar más con la polla que con el cerebro. Yo le meteré "alimento" para que no se acuerde mucho de pensar. Tengo a la persona adecuada. Una auténtica profesional en lo suyo.
Pilar: ¿Vas a meterla a ella? ¿Tienes idea de la que puede liar?
El: Por mí, como si le prende fuego a la casa con todos ellos dentro.
lunes, 17 de agosto de 2009
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