jueves, 13 de agosto de 2009

Día 4. Un pequeño contratiempo.

13:10 (confesionario).

Pepa: Sena, tenemos un pequeño problema.
Senador: Ya tardabais en cagarla. ¿De qué se trata?
Pepa: Es Rakela.
Senador: ¿Qué le pasa a la puta mongólica? ¿Se ha cogido un empacho de tanto comerse la mierda que caga?
Pepa: No podrá entrar. La han incapacitado.
Senador: ¿Quiénes?
Pepa: Su familia.
Senador: ¿Motivos?
Pepa: Les sobraban los motivos.
Senador: Es lo primero inteligente e ingenioso que te escucho desde que te conozco.
Pepa: Yo también te quiero.
Senador: No hay problema. Que llamen a la Drusa y la traigan en vez de a la otra.
Pepa: ¿A la drusa?
Senador: Sí, a la Drusa ¿aparte de cortita eres sorda?
Pepa: ¿Hablas de Blanca? ¿Querrás decir rusa, no drusa?
Senador: Sí, hablo de Blanca y si hubiese querido decir rusa, hubiese dicho rusa.
Pepa: Pero si es de Rusia, será rusa, no drusa.
Senador: No es de de Rusia, gilipollas. Es de Madrid. Drusa es de Drusila, su segundo nombre. El día menos pensado me calientas los huevos excesivamente y acabas en la puta calle.

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